8 de marzo de 2012

Este jueves un relato: "Sorpresa"




Decían que había sido una casa palacio y tenían fundamentos para pensarlo, pero ahora era una simple casa de vecinos; la casa tenía una accesoria, a los que allí vivían, les llamaban los de “la cochera”, eran varias familias con muchos críos, todos emparentados entre si, la vivienda constaba de dos habitaciones amplias, una cocina y dos covachas, pero solo tres ventanas pequeñas y un portalón grande a la calle; el patriarca era “Er Cifesa”, pues trabajaba para la compañía cinematográfica, de ahí su apodo. Presumían de poner el belén más grande habido y del primer televisor, que por supuesto todo el vecindario  veía sentados en sus sillas, desde la calle.

En casa de la Ana de Patro, en la primera planta, el dormitorio de Patrocinio debía haber sido la capilla, el techo  estaba algo abovedado, decorado con pinturas de angelitos y el arco donde debió estar el altar, ahora cobijaba el cabecero de hierro de la cama del matrimonio.

La casa número 46, de la calle Santiago en el céntrico barrio de Santa Catalina, era alegre. Todos se conocían, las vecinas echadas sobre la  barandilla del corredor se asomaban al patio central, donde estaba el pilón y transcurría gran parte sus vidas.

El tema del día, hoy era la muerte de un vecino, Eduardo marido de Matilde y cuñado de Prudencia, soltera esta de toda la vida y sin haberle conocido pretendiente alguno.

Por lo tanto esta noche, habría velatorio.

El difunto estaba ya amortajado, lo habían colocado en una cama-mueble, delante del balcón pues era verano y hacía calor.

Conforme fue avanzando la noche, aumentaba el número de vecinos, cada cual con su silla y se iban acomodando como podían; la familia mas allegada, en la habitación donde estaba el difunto, la cual daba con el comedor, que también se fue llenando, en esta sala se encontraba la puerta de la vivienda, de la cual  abrieron una de sus dos hojas. Las sillas llegaban ya hasta el corredor, algunas vecinas se sentaron hasta en la escalera, esta era de madera en su último tramo hasta la azotea.

Eduardito el sobrino del difunto, era un joven alto y fornido, las malas lenguas decían, que era algo bobalicón. Eduardito se sentó entre el balcón y la cama-mueble, para aprovechar el fresquito, ya que la noche era calurosa. A su lado la desconsolada viuda, que aún no se explicaba, como podía haber muerto su marido, si el pobre no estaba enfermo.

El ambiente era distendido, todos el mundo hablaba, los hombres de futbol y toros, las mujeres aprovechan para cotillear unas de otras. Patrocinio hizo café y lo sirvió su hija Ana, la cual corrió con una taza para su pretendiente Juanito.

En la escalera contaban hasta chistes, las risas de los jóvenes eran el contra punto, con las lamentaciones de los más viejos.

A los pies de la cama del difunto, estaba sentada Prudencia, vestida toda de negro y con su velo; no le quitaba la vista de encina a su cuchado.

__ Eduardo esta respirando, mirarlo mirarlo. Dijo Prudencia, a lo que le contesta Eduardito.

__ Anda tita, no empieces con tus monterías este no es momento.
En ese mismo instante el difunto, dobla su pierna derecha,  levanta el brazo izquierdo y se agarra al mueble-cama.

No había terminado se cerrar la boca Eduardito, cuando salta por encima del difunto y sale volando por la puerta del dormitorio, detrás le sigue la viuda gritando.

__ ¡¡¡¡ Por Dios vendito !!!, ¡¡¡ Por Dios vendito !!!!

Todas las personas del comedor son arrolladas por las que salen corriendo del dormitorio, que sin saber el porqué, buscan también la puerta de salida de la vivienda.

El tropel de persona, no caben por la única hoja de la puerta abierta, ceban amontonando unas encimas de otras, pues nadie sabe bien lo que pasa, solo que tienen que salir de allí.

Entre los gritos, sillas por los suelos, piernas por los aires, cuerpos pisados, la confusión reina; ante la mirada atónita de todos los que están en el corredor, que también empiezan a gritar y a correr.

Solo queda Prudencia a los pies de la cama-mueble.

__ Pero que sorpresa Eduardo, no estás muerto. 




Te espero en San Ignacio




25 comentarios:

  1. Ya te esperaba Atalanta, que te añoraba. La verdad es que no miro naaaa de naaa del Face, así que aquí te tengo de nuevo.

    Oyeees, pues el finado con tanto jaleo quiso unirse a la juerga. Y velar el muerto es punto sonado de encuentros, él no iba a ser menos. Menos mal que se espera un día a enterrar. !Sorpresa! en el velatorio que se convirtió en espantá general.
    Besitooos, hasta pronto, no tardes tanto motera.

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  2. Que mayor sorpresa puede ser no estar muerto jajaaj!!!

    Natália me reconfortan tus palabras, pero ya estoy de vuelta, intentando encontrar de nuevo la cotidianidad.

    Compañera de curvitas wuapas.

    Voy a buscar tu sorpresa, seguimos juntas en tu blog.

    Besos sorprendidos

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  3. Madre mía es para morirse uno.
    Yo he oido algún caso de este tipo; pero debe ser alucinante.
    Igual entre empujón y aplastamiento, alguno sustituyó al presunto fallecido, Dios no lo quiera.
    Un abrazo

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  4. JAJAJA...ASÍ ES COMO HAY QUE TOMAR LAS COSAS, CON CLAMA Y SERENIDAD!...ups! se me fueron las mayúsculas, sorry!
    =)
    Se ve que la menos exaltada de la casa era la soltera!-precisamente, lo era por eso mismo! ajaja-

    Un abrazo!
    P.d
    me ha hecho gracia el nombre de Patrimonio!

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  5. ah no1 era Patrocinio1 jejej...bué, más o menos igual!
    =)

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  6. Que bueno. Y que bien te va el relato costumbrista. Me has recordado un cuento de Alberto Moravia, unos ladrones entran a robar en la casa en que se vela a un muerto, pero no hay nada y uno de ellos, desesperado, quiere robarle algo, creo que un diente de oro y en su manipulación cierra la mandíbula y cree que el muerto le ha mordido. Y claro, los ladrones a la carrera.
    Besos, amiga.

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  7. Hola Carmen!!!

    Menudo follón el que se monto, seguro que los que quedaron atascados en la puerta, se llevaron algún que otro arañazo .

    Gracias por la visita.

    Besos sorprendidos

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  8. Hola Mónica!!!!

    Si Prudencia, seguro que era una mujer muy prudente y observadora jajaja!!!
    Si en Sevilla tenemos virgen para todos los gusto, una es la del Patrocinio, otra muy curiosa es la Virgen del Subterráneo.

    me gusta verte por mi Mundo.

    Besos sorprendidos.

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  9. Hola Juan Carlos !!!!

    Si yo me quedo con las costumbres terrenales, por esta vez; a ti te dejo las excentricidades galácticas jajajajaja!!!

    Gracias por el ratito.

    Besos sorprendidos

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  10. Yo me muero, me suelo quedar bloqueada en situaciones extremas así que me da que ya tendrían a quien velar...

    Había escuchado alguna historia parecida, lo que no se es si la que cuentas es verídica, porque los datos que das si son reales ¿no?. Por cierto, la Virgen del Subterraneo es de aquella zona de Sevilla, la de la Hermandad de "La Cena"... (es de lo poco que se de nuestra Semana Santa...)

    Besos

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  11. Pues sí Nieves tienes razón, esa calle existe y la casa, en ella nací yo.

    Es la Virgen del Subterráneo, el paso patio de la Hermanda de la Santa Cena, la iglesia está en la calle Sol con plaza de los Terceros, acertó Doña Nieves.

    Recomiendo visitar Sevilla en Semana Santa.

    Gracias por el ratito voy pá tu casa.

    Besos sorprendidos

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  12. mecagüenrusiaaaaa...si se me da ese caso,te juro que lo remato...acaso no se dice que el muerto al hoyo y el vivi al bollo? pues que ese tipo se hubiera quedado donde debía estar, es decir, preparado para el hoyo..mira tú la que ha preparado por ser un inconsecuente...que no, que no, que lo rematen..y si sirve de algo ,saco elapñuelo y digo..o no, pongo el dedo gordo apuntando hacia abajo, como hacían los romanos en el coliseo...
    sabes, cecicilia, en más de un velorio estuve....sabes, atalanta, en más de unvelorio me echaron. no por que le muerto estuviese vivo, si no por que en las charlas del mismo, acababábamos riendonos...dónde se ha visto un comportamiento así? jajjaja
    medio beso...

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  13. Que historia más costumbrista y más bien contada. Se puede sentir lo que son los velatorios, con sus contradicciones.
    A Eduardo se le podría cantar aquello de "No estaba muerto que estaba de parranda", él no estaba de parranda, pero tampoco estaba muerto, jajaja. Me ha gustado mucho y me he reido a gusto.

    Un placer conocerte.

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  14. Me ha encantado tu historia, Atalanta, no tanto por la sorpresa de lo vivo que estaba el muerto, sino por el retrato de una sociedad no tan lejana, del ambiente de las casas de vecinos, en las que se vivía como en una gran familia, del ambiente de los velatorios, lejos del frío y aséptico tratamiento que ahora existe en los tanatorios. Yo nací y viví hasta mi matrimonio en una casa de vecinos y guardo muy buenos recuerdos.
    Un abrazo.

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  15. jajajajaja, y no es que estuviera vivo sino mal enterrao, ¿no?. Bien es verdad que en otras epocas debian producirse as de una vez la situacion que tan bien nos describes, de algo tenia que servir el velatorio y la campana.
    Un beso

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  16. ¡¡¡Coñe qué susto!!! Si me pasa eso a la que entierran es a mí!
    Ya verás cuando te cuente lo que mi amiga Dímitra vivió en Grecia cuando era niña... BBbbbbbuuuuuuuuu!

    Un besito, ya te echaba de menos, aunque con los mails que me mandas hay días que me desternillo!!! Gracias por mandarlos, no creas que pasan desapercibidos!!!

    Besito, otro.

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  17. Jaaaaaaaa! No estaba muerto, andaba de parrandaaaa ... como dice la canción.
    Mamma mía que susto! Yo hubiera salido corriendo mas rápido que cualquiera jajajaja!
    Me encantó la descripción del ambiente, los vecinos, el barrio, eso de ver la tele desde la calle me llevó a la ínfancia.
    Si que fué una historia con sorpresa la tuya!

    Como vengo con el mahjong eh??? jajajaja!
    Un beso compañera

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  18. Tu sorpresa costumbrista, nos deja de cara al techo. Entre risa y tanta muchedumbre, el cuchado y otras hierbas, resulta muy divertida semejante anécdota que válgame Dios!
    Muy bien relatado, la atmósfera se vive a pleno, para terminar en sorpresa y carcajada
    besos!!!

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  19. SORPRESA mayuscula la que se llevaron los asistentes al velorio, y la mia tambien jajajaja,tu relato me ha hecho revivir las historias que contaba mi padre de los patios de vecinos en los que vivio parte de su niñez.
    Bravo amiga....Besos Lucia.

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  20. Menuda sorpresa y lo peor de todo que la familia se queda sin su herencia y el susto encima de pensar como me haya escuchado los pensamientos de que despues me voy a bailar de la alegria... ja ja ja
    Besos

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  21. Que impresión debe ser estar allí y que el supuesto muerto se levante de repente como si nada!!! Creo que yo también hubiese salido corriendo, pero veo que Prudencia tenía una visión especial del asunto, como una premonición.
    Me sorprendiste y me divertiste, así que felicidades!!!
    Un abrazo.

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  22. Eso es un velatorio en toda regla jajaja, vamos que por no perderse el festejo hasta el muerto se animo a compartir, jajaja me ha gustado mucho si señora Atalanta, no te demores tanto, se buena annnnndaaaaa.
    Un abrazo.

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  23. Es una de esas cosas, que uno siempre piensa que pueden suceder en un velatorio... que en un momento determinado el "mullao" mueva un músculo y deje al personal más helado que un polo de limón.
    Claro, esto sólo sucede en los cuentos como el tuyo, pero que miedo se pasa, no?

    Besos

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  24. Pero que alegría mas grande cuanta gente wuapa, por este Mi-Vuestro Mundo.

    Si las cosas antes eran de otra manera y las casa de vecinos/as tenían mucha vida y alegría. Yo tuve la suerte de nacer en esta casa y viví hasta los 7 años.

    Besos sorprendidos

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  25. Jajajaja, estoy llorando de la risa, me imagino a todo el mundo corriendo aco...ngojados y a Prudencia ahí sin inmutarse, jajaja, que bueno!!!, miles de besossssssssssss

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